08.09.2015

Jameo

El istmo de Guanarteme

Era la lengua de tierra que permitía convertir a La Isleta en península a modo de tómbolo, uniéndola con la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y el resto de la isla.

Sobre este istmo fue surgiendo un campo de dunas que se formaba con las arenas que la corriente marina depositaba en la playa y que luego los vientos alisios arrastraban a tierra firme. Hasta mediados del siglo XIX el campo dunar se conservaba prácticamente intacto, tal y como se reflejaba en el plano de la época, pero la expansión de la ciudad fue provocando su deterioro progresivo hasta desaparecer en su práctica totalidad.

Así, el desarrollo urbanístico de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria que permitió la urbanización del istmo, fue mermando significativamente la regeneración del campo dunar conforme se iban levantando edificaciones que impedían la libre circulación de las corrientes de viento, hasta terminar siendo sepultado por las construcciones e infraestructuras que se fueron levantando desde los inicios del siglo XX.

Actualmente, el istmo es un estrechamiento de la ciudad, a modo de embudo, limitado a ambos lados por el mar. En uno de sus lados se ubica el espacio libre más importante de la ciudad, la playa de Las Canteras y por el otro el Puerto, ambos separados y desconectados por la prolongación de la GC-1.

La construcción de la nueva pasarela, objeto del concurso, responde al anhelo de conectar físicamente lo que será la nueva zona de ocio del puerto con la ciudad.

El conflicto entre peatón y ciclista

España está asumiendo una nueva tendencia de movilidad ya consolidada en otros países, el ciclismo urbano.

Nuestras ciudades fueron diseñadas para dos tipos de tráfico, peatonal y rodado. En muchas ocasiones se ha optado por ceder parte del escaso espacio peatonal para incorporar el carril bici, suponiendo un conflicto entre usuarios que se manifiesta en el aumento de incidentes y accidentes en las zonas peatonales, ya que los ciclistas pueden llegar a alcanzar velocidades de más de 30 Km/h.

Conscientes de esta problemática, la nueva pasarela separa físicamente dos rutas; una dedicada exclusivamente al peatón y otra para esos ciudadanos que van más rápido que los viandantes, para los habitantes del carril bici (ciclistas, patinadores, skaters…)

Entorno

Como un elogio que ya hiciera Chillida en Gijón, las curvas modeladas de la pasarela en un plano casi horizontal, acompasan el tránsito y se integran en el lugar dibujando los flujos de los alisios que llevaban las dunas de uno a otro lado del mar. Este rescate de la horizontalidad del istmo integra las rutas en un fluir natural y descansado, que intenta desenmascarar el reflejo de un paisaje idílico, sosegado y de gran belleza como soporte natural.

El trazado de la pasarela arranca y se desdobla en la plaza del Mercado, posándose en una leve duna y abrazando a la zona ajardinada ya existente. El recorrido se desarrolla a lo largo de una circunferencia que va enhebrando las infinitas vistas concéntricas del paisaje natural de La Isleta, el mar y la ciudad. El ámbito circular que envuelve, reactiva un espacio verde existente y permite diferenciar un interior y exterior, definidos por una plaza de mayor tránsito frente al mercado y un parque arbolado más tranquilo, vinculado al carril bici que discurre paralelo a la Avenida.

La pasarela quiere delimitar y enfatizar un nuevo ámbito para la ciudad; un punto donde confluyen los flujos de La Isleta, Las Canteras, el Puerto y Santa Catalina, resolviéndose mediante un bucle sobre la avenida, que es imagen y puerta de entrada del frente marítimo de la Ciudad.

Diseño y forma

Premeditadamente despojada de elementos superfluos, la propuesta arquitectónica de la pasarela como repuesta contemporánea al lugar, persigue un planteamiento nítido, unitario y sencillo, aunando diseño y estructura. Todos los elementos que la definen conjugan ambos conceptos, de tal forma que presenta una construcción limpia.

La separación de las rutas permite anchos de pasarela reducidos, generándose una sección en U que define los cierres laterales como elementos portantes. Esto repercute en una reducción de costes al aunar en un mismo elemento capacidad estructural y antepecho de seguridad. De la misma manera, la sección transversal variable de la pasarela la hace más eficiente estructural y económicamente

Para la iluminación se combina la colaboración de una pintura fotosensible en la superficie del pavimento, que recolecta la energía solar durante el día e irradia brillo durante la noche, de gran utilidad para las marcas viales del carril bici y para ambientar el recorrido peatonal. En combinación con sencillos sensores, se consigue la activación eléctrica en el tramo y el momento necesario, con un ahorro importante del gasto energético.

La idea es que la iluminación sea autónoma, con consumo casi cero y perfectamente integrada.

Presupuesto:

Presupuesto de ejecución material: 1.400.000 €

Capítulo
Importe €
1
Demoliciones y desmontajes
44.800,00
2
Movimiento de tierras
57.400,00
3
Cimentación y estructura
982.800,00
4
Losas y tratamiento superficial
71.400,00
5
Reposición de servicios y desvíos del tráfico
21.000,00
6
Urbanización del entorno
151.200,00
7
Instalaciones e iluminación
43.400,00
8
Varios
28.000,00